1
Agendar por teléfono Llegar al Consultorio
  • WhatsApp 33 2968 4358
  • Teléfonos 33 3638 2341
    33 3126 0478
  • Horarios Lun a Vie: 9:00 a.m. - 9:00 p.m.
    Sabado: 10:00 a.m. - 3:00 p.m.

Virus del Papiloma Humano



Diagnóstico y Tratamiento de Virus del Papiloma Humano en Guadalajara


Existen más de 200 tipos de VPH y alrededor de 40 tipos pueden infectar el área anogenital de hombres y mujeres, se le relaciona con el 100% del cáncer cervicouterino, el 70% en el ano y el pene, el 40% en la vagina y la vulva y en el 25% de los cánceres de la cavidad oral, por lo tanto, estos cánceres son provocados por la infección por el VPH. Los VPH se clasifican como de bajo y de alto riesgo para provocar el cáncer, el 75 % de las infecciones son provocadas por los VPH de alto riesgo y en el 30% de los casos existen múltiples tipos. Los virus de alto riesgo son los que se ha comprobado que son capases de ocasionar un cáncer por medio de estudios de histopatología y biología molecular y los de bajo riesgo son los que aún no se han relacionado con algún caso de cáncer.

VPH DE ALTO RIESGO ONCOGÉNICO: (son todos los considerados de alto riesgo) 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68, 73 y 82.

VPH DE BAJO RIESGO ONCOGÉNICO: (son los tipos más frecuentes de bajo riesgo) 6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 61, 70, 72, y 81.

La infección por el VPH es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente en todo el mundo, en los Estados Unidos 6.2 millones de personas se infectan cada año y se considera que más del 60% de la población sexualmente activa se infectara durante su vida y el 80% de las mujeres la habrá contraído al llegar a los 50 años de edad.

Los factores de riesgo (condición particular que incrementa la posibilidad de desarrollar una enfermedad) para infectarse con el VPH son el inicio de la actividad sexual antes de los 18 años, no utilizar condones, el elevado número de parejas sexuales a lo largo de la vida, cambio reciente de compañero sexual y el contacto sexual con un varón de alto riesgo (con historial de promiscuidad o contactos con prostitutas).

Generalmente, es de transmisión sexual, aunque existen otras 2 formas de contagio que son raras, pero posibles, la primera es el contagio de la madre al recién nacido durante un parto vaginal (solo cuando la paciente tiene condilomas genitales), ocasionando una enfermedad llamada papilomatosis respiratoria recurrente y la segunda es a través de objetos contaminados como ropa interior, toallas, instrumental médico y juguetes sexuales.

La papilomatosis respiratoria recurrente consiste en la aparición repetida de verrugas en las vías respiratorias, desde la cavidad nasal hasta los pulmones, aunque el sitio más común es en la laringe por lo que anteriormente se le llamaba papiloma laríngeo. Los síntomas son dificultad para respirar, ronquera y tos, hay de inicio juvenil (es la neoplasia benigna de la laringe más frecuente en los niños) y de inicio en el adulto (relacionado con el sexo oral), esta enfermedad requiere un tratamiento quirúrgico repetido.

El tiempo promedio del contagio con el virus y la aparición de las lesiones es de 3 meses, pero varía de semanas a años o décadas, por este motivo no es posible saber con exactitud cómo y cuando ocurrió el contagio. La duración de la infección es de 8 a 10 meses en promedio y generalmente es mayor con los VPH de alto riesgo.

La respuesta inmune inicia aproximadamente 3 meses después de aparecer las lesiones, pero puede ser más rápida o nunca ocurrir, de esta respuesta del sistema inmunológico (es el sistema del cuerpo que nos defiende contra las infecciones) depende si la infección desaparece o persiste. La mayor parte de las infecciones por el VPH son eliminadas de forma espontánea por el sistema inmunológico, en el lapso de un año el 70% de las pacientes elimina la infección y en 2 años la elimina el 90% y solo el 10% desarrolla lesiones persistentes. Los factores de riesgo que favorecen la persistencia de las lesiones son el tabaquismo, ser mayor de 30 años de edad, infección con un VPH de alto riesgo o con múltiples tipos y un bajo estado inmunológico. Las mujeres con persistencia de las lesiones son las que tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer, porque su sistema inmunológico no ha podido eliminar la infección. El VPH ocasiona lesiones clínicas y subclínicas o puede estar en fase latente.

Las lesiones clínicas son las que se observan a simple vista y se les llama condilomas o verrugas genitales, que son provocadas por los VPH de bajo riesgo, esto es que no se transforman en cáncer, los tipos más comunes son el 6 y el 11. Principalmente aparecen en la vulva (labios mayores) y con menor frecuencia en la vagina, el cérvix y el periano en la mujer, en el hombre aparecen en el pubis y la base del pene y con menos frecuencia en el cuerpo del pene, el prepucio, el glande y el interior de la uretra y en los varones homosexuales aparecen en el ano. Al practicar el sexo oral pueden aparecer en la cavidad oral (lengua y labios) y en las vías respiratorias y se le llama papilomatosis respiratoria recurrente, aunque es muy rara esta condición. En nuestra clínica hemos tratado miles de casos de condilomatosis ano-genital y muy pocos casos de condilomas en la cavidad oral, a pesar de que el sexo oral es practicado por la mayoría de los pacientes.

Las lesiones subclínicas son las que se observan únicamente por el Papanicolaou o por colposcopía y al no ser aparentes se facilita el contagio. Estas lesiones se clasifican como una lesión precancerosa de bajo grado y pueden avanzar a una lesión de alto grado y posteriormente hasta el cáncer, en un tiempo promedio de 10 a 15 años, en su mayoría son ocasionadas por virus de alto riesgo y los tipos más comunes son el 16 y el 18.

La fase latente es cuando no se observan lesiones por el Papanicolaou o por colposcopía y solo se diagnostica con pruebas de biología molecular como PCR o captura de híbridos (prueba del DNA del VPH). Se desconoce el tiempo y las condiciones para que la infección latente evolucione a una lesión clínica o subclínica, se considera que un bajo estado inmunológico puede activar una infección latente y entonces aparecerán las lesiones. Este periodo de latencia explica por qué pueden pasar varios años del contagio con el virus a la aparición de las lesiones.

Solo en el 60% de las parejas masculinas de las mujeres con lesiones también se observan lesiones con el colposcopio (penescopía) y en el 40% no se observan (infección latente), debido a diferencias inmunológicas y del tejido genital, que proporciona a los hombres una mayor resistencia a esta infección. Se ha observado que la circuncisión y el uso del condón disminuyen el riesgo de contagio. Las lesiones anales en hombres homosexuales pasivos tienen un elevado riesgo de evolucionar a cáncer, de forma similar al cáncer cervicouterino en las mujeres.

Son 2 condiciones diferentes, el tener la infección por el VPH y tener lesiones ocasionadas por este virus, hay personas que tienen la infección, pero no tienen lesiones, esto significa que se encuentra en fase latente y es posible que el sistema inmunológico elimine la infección sin que nunca hayan aparecido lesiones. El diagnóstico de la infección por el VPH se realiza por medio de la prueba del ADN del VPH (PCR), que además identifica el tipo de virus. Si no ha ocasionado lesiones no requiere ningún tratamiento, solo vigilancia, fortalecer el sistema inmunológico y el uso del condón para evitar contagiar a sus parejas sexuales. El diagnostico de las lesiones ocasionadas por el VPH se realiza a través del Papanicolaou, la colposcopía y la biopsia.

Las lesiones subclínicas no se quitan con medicamentos, el tratamiento consiste en eliminar o cortar el tejido con lesiones a través de procedimientos quirúrgicos conservadores como electrocirugía (conización o asa diatérmica), criocirugía (congelamiento) y la vaporización del tejido con rayo láser.

El tratamiento para los condilomas puede ser con medicamentos locales en forma de cremas o líquidos, como el ácido tricloracetico, 5-flouracilo, la podofilina y el imiquimod. Estos productos destruyen de forma química el tejido, pero son muy irritantes y solo tienen una curación del 50% aproximadamente, por lo que la terapia ideal es también con tratamientos quirúrgicos, como criocirugía, electrocirugía y el rayo laser. La vaporización de las lesiones con rayo láser es el tratamiento ideal por su eficacia y su cualidad de estimular los tejidos para que regeneren más rápido, ocasiona menos molestias (la gran mayoría no tienen dolor posterior al procedimiento) y una recuperación más pronta, en pocos casos queda alguna cicatriz.

Después de un tratamiento, habitualmente desaparece la infección por el VPH, ya que al eliminar quirúrgicamente las lesiones, es una ayuda y un estímulo para el sistema inmunológico que se concentra en el sitio de la cirugía para ayudar a reparar el tejido dañado y esto le permite eliminar la infección, contrario al principal mito sobre este virus, de que no desaparece y dura toda la vida.


Agenda una cita

Diagnóstico de Virus del Papiloma Humano en Guadalajara



Contamos con los Mejores Tratamientos para las Lesiones Precancerosas y los Condilomas con la Tecnología de Vanguardia a Costos Accesibles.